Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Arte y medios de comunicación, pretende dar a conocer diferentes artículos de diferentes temáticas tratadas en clases.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Dinastía Ming.




Fundada por Chu, los Ming establecieron su capital en principio en Nanjing y revitalizaron la civilización china de los Tang y los Song. Su poder se asentó firmemente en China y a lo largo de Asia oriental, se restableció el gobierno civil, se fomentó la literatura, se fundaron escuelas y se reformó la administración de justicia; se amplió la Gran Muralla y se mejoró el Gran Canal. El imperio se dividió en 15 provincias, la mayor parte de las cuales aún mantienen sus nombres originales. Cada provincia estaba supervisada por tres comisionados uno para las finanzas, otro para los temas militares y un tercero para los temas judiciales. El comisionado financiero, que encabezaba la administración, fue sustituido en los últimos años de la dinastía por un gobernador.

Los primeros Ming también restablecieron el sistema de relaciones tributarias mediante las cuales los estados no chinos de Asia oriental reconocieron la supremacía cultural y moral de China y enviaron periódicamente tributos a la corte china. Durante el primer cuarto del siglo XV, las tribus de Mongolia fueron derrotadas definitivamente y la capital volvió a ubicarse en Pekín. Las expediciones navales chinas extendieron el poder del imperio Ming a lo largo de todo el sureste de Asia, la India y Madagascar. Sin embargo, desde mediados del siglo XV, el poder Ming comenzó a declinar. El protagonismo imperial se había deteriorado y los eunucos de la corte llegaron a ejercer un gran control sobre el emperador, alentando el descontento y la creación de grupos disidentes en el gobierno. El tesoro imperial se había reducido a causa del coste de la defensa contra las repetidas incursiones mongolas y las incursiones de los piratas japoneses que habían asolado la costa sureste durante todo el siglo XVI. Una campaña de siete años contra las tropas japonesas en Corea a finales del siglo XVI dejó a los Ming exhaustos.

Durante el periodo de decadencia de los Ming, se iniciaron las relaciones marítimas entre Occidente y China. Los primeros en llegar fueron los portugueses, en 1521, y hacia 1557 habían adquirido una factoría comercial en Macao. Después de 1570 comenzó el comercio entre China y los asentamientos españoles en Filipinas. En 1619 los holandeses se asentaron en Taiwan y tomaron posesión de las cercanas islas Pescadores. Mientras tanto, en la última mitad del siglo XVI, habían llegado a China desde Europa misioneros jesuitas y comenzaron a predicar el cristianismo. La sabiduría y los conocimientos de los jesuitas pronto les dieron acceso a la corte Ming, ante la oposición de los sabios neoconfucianos que permanecían preocupados con problemas de orden social. Los jesuitas fueron incapaces de implantar el cristianismo y de arraigar en China el pensamiento científico occidental.

La caída de los Ming se ocasionó por una rebelión que estalló en la provincia de Shaanxi como resultado de la incapacidad gubernamental para proporcionar ayudas en momentos de hambre y desempleo. Cuando los rebeldes llegaron a Pekín en 1664, las tropas Ming estaban desplegadas en la Gran Muralla, procurando frenar la invasión de los manchúes, una tribu tungúsica que había obtenido recientemente el poder en Dongbei Pingyuan (Manchuria). Los Ming decidieron aceptar la ayuda manchú para expulsar a los rebeldes de la capital, pero tras prestar esa colaboración, los manchúes se negaron a abandonar Pekín, lo que forzó a los Ming a retirarse al Sur de China, donde intentaron, sin éxito, restablecer su régimen.

A comienzos del siglo XVII el imperio Ming empezó a decaer como consecuencia de una reciente corrupción de la administración pública y de agobio económico causado por los elevados impuestos. El descontento popular se manifestó a través de repetidas rebeliones de los campesinos.

La debilidad interna coincidió con la aparición de un nuevo peligro externo. Los Tártaros de Manchuria los cuales irrumpieron a través de la gran muralla y recorrieron y saquearon las provincias septentrionales. En 1644 los manchúes se apoderaron de Pekín, depusieron al último soberano Ming y colocaron a su propio jefe en el trono imperial. Así quedo en el trono la dinastía Ching la cual se mantendrá en china hasta 1912.
Gracias a la dinastía ming china pudo liberarse de la opresión Mongol y la cultura china pudo desarrollarse en plenitud, sin embargo debido a la corrupción y desgaste de las generaciones la dinastía Ming termino acabando con rebeliones de campesinos, descontentos por las políticas implantadas las cuales eran injustas y en muchos casos explotadoras, y por las invasiones Mongolas.

Dinastía SUI.



El restablecimiento imperial
Dinastia sui 

China fue reunificada bajo la dinastía Sui (581-617). El primer emperador fue Yang Chien, un militar que en el 581 usurpó el trono del norte. Durante los siguientes ocho años terminó la conquista del sur de China y estableció su capital en Chang’a (hoy Xi’an). Los Sui restablecieron el sistema administrativo centralizado de los Han y reinstauraron los exámenes para la selección de funcionarios. Aunque el confucianismo fue instaurado oficialmente, también el taoísmo y el budismo fueron admitidos en la formulación de la nueva ideología imperial. Floreció el budismo, introducido en China desde la India durante la última dinastía Han y el periodo subsiguiente de desunión.

La dinastía Sui es a menudo comparada con la anterior dinastía Qing en cuanto a sus posesiones y a la crueldad de sus logros. El pronto colapso de la dinastía Sui ha sido atribuido a las tiránicas exigencias del gobierno sobre el pueblo, quienes soportaron el terrible agobio de los impuestos y la labor obligatoria. Estos recursos fueron agotados con la construcción del gran canal -un desafío de ingeniería monumental- y en el emprendimiento de otros proyectos de construcción, incluyendo la reconstrucción de la Gran Muralla China. Debilitada por costosos fracasos militares contra Corea a principios del siglo VII, la dinastía fue desintegrada a través de una combinación de revueltas populares, deslealtad y asesinatos.

El breve reinado de la dinastía Sui fue una etapa de gran actividad: se reparó la Gran Muralla con un gran coste en vidas humanas, se construyó un sistema de canales, que posteriormente daría lugar al Gran Canal, para transportar los ricos productos agrícolas del delta del Yangzi Jiang hasta Luoyang y el norte, y se reasentó el control chino sobre el norte de Vietnam y, en menor medida, sobre las tribus de Asia central. Sin embargo, una larga y costosa campaña militar en el norte de Corea terminó en derrota. Con su prestigio seriamente empañado por el empobrecimiento de su población, la dinastía Sui cayó en el 617 ante el levantamiento dirigido por Li Yuan.

Yang Jian, conocido como Emperador Wendi, fundó la efímera Dinastía Sui en 581, que se arruinó 37 años después con el asesinato de su segundo gobernador, el Yangdi, Yang Guang. Wendi estableció un nuevo sistema burocrático más eficiente, dictó una serie de leyes penales menos drásticas y puso en marcha el “sistema de exámenes imperiales”, que se siguió hasta el fin de la época feudal de China en el siglo XIX. Yangdi, famoso en la historia china por la apertura del Gran Canal, el más largo del mundo, con el propósito de hacer turismo al sur del país por el mismo.

Por otro lado, también se caracterizó por implementar un censo en la población, documento histórico que fue de gran ayuda para los estudios posteriores, como también un nuevo sistema de administración de las regiones sureñas.
Este período fue gobernado por tres dirigentes: Sui Wendi (del 581 al 604), Sui Yangdi (del 605 al 617) y Sui Gongdi (del 617 al 618).

 Durante el gobierno del primer Emperador, se caracterizó por la gran expansión del budismo en China, dado a que éste era partidario de la religión, otorgando un gran progreso por todos sus dominios.
El segundo Emperador de la Dinastía Sui  se caracterizó por su gran ambición y la fundación de la segunda capital en Luoyang, para complementar con la construida por su antecesor en Chang´an (Xi´an). Gracias a su gran codicia, Yangdi generó una gran decadencia en el gobierno, llevándolo a su fin tras la subida de Gongdi al mando.


Dinastía HAN.



En el año 206 a. C., Liu Bang, el emperador Gaozu, fundó la dinastía Han del Oeste o Han Occidental (206 a. C.-8 d. C.) y estableció su capital en Chang´an. Durante su gobierno, Gaozu fortaleció el poder centralizado y aplicó una serie de políticas destinadas a restablecer la normalidad de la vida de sus súbditos. En el año 159 a. C., el emperador Gaozu murió, y le sucedió el emperador Huidi. Sin embargo durante dieciséis años el poder lo ejerció su esposa, la emperatriz Lü Zhi, fue una de las contadas ocasiones en la que el país de china fue gobernado por una mujer. Entre los años 165 y 143 a. C., los gobiernos de Wendi y su hijo Jingdi, aliviaron las cargas del pueblo y la economía prosperó.
Se produjo un incremento del poder de la dinastía Han. En el año 141 a. C., el emperador Wudi subió al trono y ordenó a los generales Wei Qing y Huo Qubing que emprendieran campañas militares contra los hunos, el pueblo nómada que atacaba constantemente la frontera del noroeste. Con estas campañas, la dinastía Han fue extendiendo su territorio. En sus últimos años de gobierno, Wudi trasladó el centro de gravedad de su política de guerra a la economía.

Pero el florecimiento del imperio Han fue acompañado por el fortalecimiento de los poderes locales, hasta el punto de que estos desafiaran al gobierno central. En el año 8 a. C., Wang Mang usurpó el trono y el imperio paso a llamarse Xin, esto supuso el fin de la dinastía Han occidental.

En el año 25 d. C., Liu Xiu derrotó al usurpador Wang Mang lo que supuso la vuelta al trono de la dinastía Han, que paso a llamarse Han del este o Han oriental, ya que estableció su capital en Luoyang, situada al este de Chang´an. Liu Xiu, cuyo nombre imperial fue Guangwudi, reformó el antiguo sistema burocrático con el fin de hacerlo más equilibrado y tomó medidas de modo que el pueblo pudiera vivir en paz y con estabilidad. A mediados del siglo I, después del reinado de los emperadores Guangwudi, Mingdi y Zhangdi, periodo conocido como, la dinastía Han recobro su antiguo esplendor.
A pesar de que el territorio chino acoge a una considerable diversidad de grupos étnicos, la historia de la civilización china se remite fundamentalmente a la evolución del grupo de los HAN y al desarrollo de la lengua china y su sistema de escritura basado en caracteres ideográficos, Luego de la caída de la Dinastía Qin, el poderoso estado Han estableció la Dinastía Han. Se separó en dos períodos: la Dinastía Han Anterior, que duró desde el 206 aC al 8 dC, y la Dinastía Han Posterior que gobernó desde el 25 al 220 dC. El pueblo chino aún hoy hace referencia a sí mismo como el pueblo Han.

El gobierno retuvo mucho de la estructura administrativa de Qin, pero se alejó del excesivo control central. Cambió de ser puramente aristocrático a ser más meritocrático, seleccionando oficiales de gobierno a través de pruebas de servicio civil. Los ideales confucianos, previamente suprimidos, se convirtieron en centrales para el imperio Han.
En el año 8 dC un oficial rebelde se apoderó del trono para establecer la efímera Dinastía Xin, pero la Dinastía Han retomó el control hacia el 25 dC. Durante la Dinastía Han Posterior, florecieron la economía, la educación y la ciencia. Existía el comercio con los vecinos del norte, así como también con las civilizaciones de Europa por tierra, a través de la Ruta de la Seda. Los escritores crearon grandes trabajos literarios, incluyendo textos históricos y diccionarios. También el budismo fue introducido desde la India a China. La China Han fue militarmente fuerte, expandiendo sus fronteras para incorporar lo que es hoy en día el Tíbet, Corea del Norte y el norte de Vietnam.


Sería correcto afirmar que los imperios contemporáneos de los Han y los romanos eran los mayores que existían en ese momento en el mundo conocido. Pese a que no había una relación directa entre los dos, ambos eran conscientes de la existencia del otro, y existía un vínculo comercial a través de los otros imperios que existían en Asia Central y que actuaban como intermediarios. Era un intercambio bastante desigual; China exportaba especias, telas, y, principalmente, seda.

Finalmente, la Dinastía Han se debilitó por la rivalidad política y la corrupción. Los poderosos estados vasallos se sublevaron, y se desató una rebelión a gran escala, que finalmente terminó con la dinastía, en el 220 dc. De ahí en más, China se dividió en tres reinos competitivos, y fue amenazada por la invasión de tribus nómades del norte.
Luego de la breve irrupción de la dinastía Xin liderada por Wang Wang, la capital de la China Han se trasladó al lado este y se estableció en Luoyang. Los Han orientales debieron enfrentar una serie de malas cosechas que socavaron la economía y que provocaron numerosas rebeliones, de las que la más relevante fue la “Rebelión de los Turbantes Amarillos”. A medida que las rebeliones locales tomaban forma, la autoridad del emperador Han decaía gradualmente y con ello crecía el poder de los caudillos militares locales. Finalmente, la China Han terminó por ser invadida por hordas de origen mongol que desestabilizaron fácilmente a la debilitada dinastía Han.


Dinastía QING.


La Dinastía Qing se desarrolló entre el año 1664 y 1911. Desde su fundador, Nuerhachi, hasta el último emperador de China, Fuyi, pasaron por el trono un total de 12 emperadores. Deellos, 10 establecieron la sede del gobierno en Beijing, capital del Imperio Qing durante 228 años.

Durante el apogeo de su poderío, el territorio del imperio Qing abarcó 120 millones de kilómetros cuadrados. Nuerhachi fundó el reino Jin Posterior en 1616. Unos 20 años después, Huangtaiji cambió el nombre del Estado por Qing, cuyas tropas derrotaron en 1644 a los campesinos rebeldes, encabezados por Li Zicheng, que llevaron al suicidio al último emperador de la Dinastía Ming. Después de establecer la capital en Beijing, ese mismo año, el gobierno unificó el país poco a poco reprimiendo todas las insurrecciones campesinas y remanentes de las fuerzas armadas de la dinastía anterior.

El gobierno central aplicaba una política de estimular el cultivo de terrenos vírgenes y reducir o eximir las contribuciones. Gracias a ello, la economía y la sociedad lograron considerables progresos tanto en el interior del país como en las zonas fronterizas. Hasta mediados del siglo XVIII, la economía feudal de China experimentó un nuevo período de auge, denominado por los historiadores como “Prosperidad de las gobernaciones de Kangxi, Yongzheng y Qianlong (los tres emperadores sucesivos de la dinastía)”. Con el régimen del poder centralizado más consolidado que nunca, la Dinastía Qing gozaba de un gran poderío y una sociedad relativamente estable, y la población creció a 300 millones de habitantes a los finales del siglo XVIII.

En 1661, la flota dirigida por el general Zheng Chenggong cruzó el estrecho Taiwán y derrotó a los colonialistas holandeses que habían ocupado la isla durante 38 años. Al año siguiente, los holandeses se entregaron y Taiwán volvió al seno de la patria.
A finales del siglo XVI, Rusia expandía su territorio hacia el este. Cuando las tropas de Qing marchaban hacia el sur cruzando la Gran Muralla, los rusos aprovecharon el vacío que dejaban a sus espaldas y se apoderaron de algunas ciudades septentrionales de China, como Yaksa y Nibuchu. Después de varios reclamos sin éxito, el emperador Kangxi ordenó en 1685 y 1686 dos acciones militares contra las guarniciones rusas en Yaksa, las que obligaron a los rusos a acordar resolver el conflicto fronterizo por medio de negociaciones. Los representantes de ambas partes firmaron en 1689, en Nibuchu, el primer acuerdo sobre los asuntos fronterizos entre China y Rusia: el Tratado de Nibuchu.
El emperador Qianlong reprimió las rebeliones de los separatistas de la tribu Zhungeer, encabezados por su jefe Geerdan, y de algunas tribus musulmanas. Así regresó la región Xinjiang al país y luego se aplicó una serie de políticas para desarrollar la economía, la cultura y las comunicaciones de la región.

La Dinastía Qing cosechaba grandes logros culturales, sobre todo antes del reinado del emperador Daoguang. Wang Fuzhi, Huang Zongxi, Gu Yanwu y Dai Zhen eran destacados pensadores de esta época, mientras en el terreno artístico y literario, Cao Xueqin, Wu Jingzi, Kong Shangren y Shi Tao eran los más célebres. La ciencia de la historia prosperó con la labor demuchos eruditos exitosos. El gobierno organizó las ediciones de algunas grandes colecciones de libros, como La Enciclopedia Sínica. Los progresos alcanzados en la ciencia natural y la tecnología también eran muy valiosos, sobre todo en la arquitectura.

El gobierno de Qing priorizó la agricultura como base de la economía. La ética feudal era el meollo de la ideología oficial. Las encarcelaciones o ejecuciones de aquellos que escribían algo considerado ofensivo para la corte imperial eran muy frecuentes. El imperio Qing practicó durante mucho tiempo una política de autarquía, aislándose así del resto del mundo. La arrogancia ciega reinaba tanto entre los funcionarios como entre la gente común y corriente.

Con la agudización de las contradicciones sociales y los constantes levantamientos armados - entre ellos la “Rebelión de la Secta del Loto Blanco”, el Imperio Qing dio paso a la decadencia a mediados de su gobernación.

Tras ser derrotado en la Guerra del Opio (1840) y siguientes guerras por los invasores imperialistas, el gobierno se vio obligado a firmar una serie de tratados desiguales, cediendo territorios, pagando indemnizaciones, abriendo puertos comerciales. Así, China se convertía paso a paso en una sociedad semifeudal y semicolonial. Las invasiones y un gobierno corrupto, reaccionario, débil y que se despreciaba a sí mismo, desencadenaron varios movimientos antiimperialistas y antifeudales, como el “Taiping Tianguo (Paraíso en Paz)” y el levantamiento del Ejécito Nian. Con el fin de salvarse de la ruina, la corte intentó varias veces buscar la independencia y la prosperidad. Pero todo fracasó, sin importar si era el Movimiento de la Occidentalización o la Reforma de la Monarquía Constitucional. Muchas personalidades con nobles ideales lucharon por la supervivencia de la nación sin escatimar siquiera sus vidas. El patriotismo llegó a un nivel sin precedentes en la historia moderna de China. En fin, la Revolución de 1911 derrocó la Dinastía Qing y puso fin al régimen imperial feudal, que había dominado China por más de dos mil años. La historia china entró en una etapa totalmente nueva.

 Tumbas de la Dinastía Qing en Zunhua

China el país del primer mundo en 2016.





China es una región cultural y antigua civilización, y dependiendo del prisma desde el que se observe, una entidad nacional o multinacional que se comprende una vasta extensión de territorio en el este de Asia.

La China Antigua fue uno de los primeros centros de civilización humana, así como uno de los primeros centros en inventar la escritura de forma independiente, siendo los otros; Mesopotamia, la Civilización del Valle del Hindo, la Civilización Maya, la Civilización Minoica y el Antiguo Egipto.
Las pruebas arqueológicas sugieren que los primeros homínidos en China datan de hace unos 2,2 millones de años en la caverna de Zhoukoudian (cerca de la actual Beijing), y contiene fósiles que datan de un periodo comprendido entre los años 300.000 y 550.000 ac. Los fósiles son del Hombre de Pekín, un ejemplar de Homo Erectus que ya utilizaba el fuego.
La evidencia más temprana de un humano moderno en China proviene del Condado de Liujiang, Guanxi, donde se ha encontrado un cráneo que data de hace unos 67.000 años.
China superará a Estados Unidos como la economía más grande del mundo en 2016, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)
El organismo indicó que la economía de China podría sobrepasar a la de la zona euro este año, al tiempo que India está por desbancar a Japón y al 2030 ambas potencias asiáticas superarían a Estados Unidos, la eurozona y Japón juntos.
En un ejercicio para detectar tendencias de largo plazo en la economía global, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dijo que el Producto Interno Bruto combinado de China e India excedería el del grupo de las siete grandes economías desarrolladas para cerca del 2025.
Ahora es fácil poder decir que la China Comunista es un país que está en su mejor momento en comparación a  países de Europa y que EEUU. Pero para que esto sucediera China sufrió fuertes crisis.
La civilización china se desarrolló en los territorios que en la actualidad ocupa el estado de la República Popular China, en el sector oriental del continente asiático.
China es el país más poblado del mundo y se estima que posee aproximadamente una sexta parte de la población mundial; además, es una de las principales economías del mundo y se proyecta que en el futuro cercano se convertirá en la potencia planetaria más importante.
La civilización china surgió en la llanura regada por el río Hoanh-Ho (Amarillo) y desde allí se expandió progresivamente hasta abarcar los territorios del centro del país, región en donde se encuentra el río Yang-Tsé (Azul).

Durante más de 20 años a partir de 1977 hasta 2005, la tasa de incremento económico anual de China alcanzó el 10 por ciento, cifra que refleja un aumento económico tan notable y continuo nunca antes visto. Esta velocidad representa tres veces el crecimiento de la economía estadounidense en su época de oro, en los años 1950 y 1960. Por otra parte, gracias al fuerte crecimiento económico de China, la economía mundial se sobrepuso de la amenaza de recesión en 2001.
Según el informe publicado por el Grupo financiero Goldman Sachs Inc., el PIB de China sobrepasará pronto al de Alemania, y superará el de Japón en 2015 y el de EE.UU. en 2039, convirtiéndose en el primero del mundo.
China tiene la mayor población del planeta y amplio territorio, lo que le proporciona favorables condiciones para sobresalir en el sistema económico mundial. Si se toma en cuenta la historia, durante los mil años previos al siglo XVIII, China mantuvo un desarrollo económico superior al de casi todo el resto del mundo. Lo que se debate en la actualidad es si China volverá a ser el primer ente económico mundial en cuestión de decenas años.
Los factores han permitido a la economía de China lograr el crecimiento continuo y acelerado a largo plazo Como país de bajos ingresos y mayores avances en el crecimiento económico, China tienen experiencias dignas de ser tomadas en cuenta por otras naciones en desarrollo.

La economía de mercado de china no sólo ha desplegado completamente el papel positivo del mecanismo de mercado, sino que también ha consolidado el papel positivo de la economía de mercado, eliminando su función negativa a través de la planificación gubernamental. O sea, las empresas, que se encuentran en la primera línea de actividades económicas, al participar en las actividades microeconómicas desde la producción a la venta, deben hacerlo de acuerdo con el mecanismo de mercado, para estimular la iniciativa de los cuerpos económicos y optimizar recursos sociales. El gobierno, que está en la segunda línea, debe desplegar completamente la superioridad del socialismo, planificar la estructura del mercado y administrarla de acuerdo con el plan. Los métodos de planificación que empleará la economía de mercado socialista abarcan instrumentos como el interés y el impuesto, que sirven para el reajuste del mercado. Lo más importante es el diseño y administración gubernamentales a la estructura de mercado, que es el contenido principal del trabajo de planificación del gobierno en la economía de mercado socialista.


China Comunista 
Estados Unidos 



China ha evolucionado en su economía, política, y tecnología superando a todos los países del primer mundo.